Copy para consultas de psicología
Textos para la web de un psicólogo
Qué escribir en cada página para que la persona que busca ayuda entienda quién eres, confíe en ti y se atreva a dar el primer paso, sin sentir que le venden nada.
Respuesta corta: los textos de la web de un psicólogo deben empezar por el problema del paciente, no por tu currículum. Habla de lo que le pasa, explica cómo le ayudas y facilítale el contacto. Tu formación importa, pero va después de la confianza.
La mayoría de webs de psicología fallan por lo mismo: están escritas desde dentro. Hablan de «enfoque integrador», «amplia experiencia» y «atención personalizada», frases que no significan nada para alguien que lleva semanas durmiendo mal y no sabe si pedir ayuda.
Escribir para tu web no es escribir un informe ni un perfil profesional. Es acompañar a una persona vulnerable durante los treinta segundos en los que decide si confiar en ti. Vamos página por página.
La página de inicio
Es la más visitada y la que menos margen de error tiene. En los primeros segundos, el visitante debe entender tres cosas: a quién ayudas, con qué le ayudas y qué hacer a continuación.
Empieza por una frase que hable de la persona, no de ti. En lugar de «Psicóloga sanitaria con enfoque cognitivo-conductual», prueba algo como «Si la ansiedad te está quitando el sueño, podemos trabajarla juntos». Después, una breve presentación, qué ofreces y una llamada a la acción clara.
- Un titular centrado en el paciente: su problema o su deseo, en su lenguaje.
- Una frase de quién eres: nombre, especialidad y a quién acompañas.
- Un primer paso visible: «Pide tu primera sesión» o «Escríbeme», sin esconderlo.

La página «Sobre mí»
La segunda más visitada, y donde la persona decide si quiere contarte sus cosas. Aquí sí hablas de ti, pero con un objetivo: generar confianza y cercanía, no impresionar.
Incluye tu número de colegiado, tu formación y tu forma de trabajar, pero cuéntalo en un tono humano. Una foto real tuya, mirando a cámara, vale más que cualquier párrafo. Y explica tu enfoque traduciéndolo: no «terapia EMDR», sino «trabajo con EMDR, una técnica que ayuda a procesar experiencias difíciles que siguen doliendo».
Un truco que funciona: termina el «Sobre mí» mirando de nuevo al paciente. Tras contar quién eres, cierra con «Y si estás aquí, probablemente estés pasando por un momento difícil. Cuéntamelo».
Las páginas de servicios
Aquí está gran parte del SEO y de las conversiones. Cada terapia o especialidad importante merece su propia página, escrita pensando en una búsqueda real (ansiedad, pareja, duelo, EMDR, terapia online).
La estructura que mejor funciona en cada página de servicio:
- El problema: describe cómo se siente la persona que lo vive («No puedes desconectar, das vueltas a todo…»).
- Cómo trabajas tú ese problema: el enfoque, explicado sin tecnicismos.
- Qué puede esperar: cómo es el proceso, sin prometer milagros.
- El siguiente paso: una invitación clara y sin presión a contactar.
La página de contacto
Parece la más simple y es donde se pierden más pacientes. Cuantos más datos pidas, menos gente escribe. Un formulario corto (nombre, email, un mensaje opcional), tu email visible y, si quieres, WhatsApp.
Añade una frase que baje la barrera: «No hace falta que sepas explicar qué te pasa. Escríbeme y lo vemos juntos». Eso reduce el miedo a dar el paso.
El paciente no busca al psicólogo con mejor currículum, busca al que parece entender lo que le pasa. Eso se decide en tus textos.
Errores de copy que restan pacientes
Hablar solo de ti
Si todo empieza por «soy», «tengo» y «mi formación», el paciente no se siente reflejado. Empieza por «tú».
Tecnicismos sin traducir
«Abordaje cognitivo-conductual» no le dice nada a quien sufre. Explica qué significa para su día a día.
Frases de relleno
«Atención personalizada y profesional» lo dicen todos. Si no aporta, fuera.
Esconder el contacto
Si hay que rebuscar para escribirte, muchos se van. Que el siguiente paso esté siempre a la vista.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde empiezo a escribir los textos de mi web?
Por tu paciente, no por ti. Antes de redactar, anota qué le preocupa, con qué palabras lo busca y qué duda tiene antes de pedir cita. A partir de ahí, cada página responde a algo concreto.
¿Cuánto texto debe tener cada página?
El necesario para responder bien, sin rellenar. El inicio puede ser breve; las páginas de servicio suelen necesitar algo más para explicar el problema, el enfoque y el proceso. Prioriza claridad sobre cantidad.
¿Puedo usar testimonios de pacientes?
Con mucho cuidado por la confidencialidad. Mejor frases anónimas y voluntarias, sin datos identificables ni detalles clínicos. Las reseñas en Google son una alternativa más segura.
¿Es mejor tratar de «tú» o de «usted»?
Depende de tu público, pero en terapia el «tú» suele generar más cercanía y confianza. Lo importante es mantener un tono coherente en toda la web.
¿Tengo que escribir yo los textos o los delega?
Nadie conoce a tus pacientes como tú, así que tu voz es valiosa. Puedes redactar un primer borrador y pulirlo con un profesional, o delegar la redacción aportando tú el enfoque y los matices clínicos.
Si tus textos no conectan, tu web no convierte.
Te ayudo a escribir una web que suene a ti y le hable a tu paciente: clara, cercana y preparada para SEO. Cuéntame cómo trabajas y a quién acompañas.
Escríbeme a hola@psicodivan.es